Dile adiós al dolor de pies con los zapatos de tacón

Los beneficios de utilizar tacones son múltiples: alargan las piernas, estilizan tu silueta y te aportan algunos centímetros más de altura. Sin embargo, al cabo de un día de ir de aquí para allá con ellos, también hay que afrontar ese terrible dolor de pies que producen.

Este es el complemento ideal por su elegancia, y durante estas fechas son muchas las ocasiones para lucir tu mejor par. Pero si no quieres lidiar con las molestias al final de la velada, no te pierdas los siguientes consejos y recomendaciones.

Trucos para llevar zapatos de tacón

Cuanto más estrecho y alto sea el calzado, mayores son también las probabilidades de adoptar una postura forzada al caminar. Como consecuencia, a las molestias en los pies se les añadirán el dolor de espalda y el dolor de piernas.

¿Qué puedes hacer al respecto? ¡Toma nota!

No estrenes los zapatos el día de un evento

Acostumbra el pie a tus nuevos zapatos de forma progresiva dentro de casa y evita utilizarlos por primera vez durante muchas horas en una celebración especial. De hecho, lo mejor es que los lleves a ratos durante varios días para que den un poco de sí.

Si necesitas ensancharlos un poquito, puedes utilizarlos con calcetines durante esos primeros días dentro de casa.

Utiliza una cinta adhesiva

Esta técnica consiste en evitar el dolor de pies uniendo el tercer y cuarto dedo con una cinta adhesiva hipoalergénica. Un nervio atraviesa esta zona, y con la cinta evitarás el intenso dolor que se produce si estos dedos se separan un tiempo.

Apuesta por zapatos con punta redonda

¿Son mejores los zapatos de punta estrecha o con la punta redondeada? Lo cierto es que para el pie es mejor la segunda opción. De este modo, la postura que adoptará será más natural y cómoda.

No obstante, si el zapato que escoges es de punta estrecha, asegúrate de que no te apriete ni comprima los dedos de los pies.

Escoge bien tu talla y el tipo de zapato

La talla que utilices debe ser justo la que necesitas, ni una superior ni una inferior. De lo contrario, se pueden producir molestias y roces que terminen convirtiéndose en callos o ampollas.

Además, si no estás acostumbrada a llevar zapatos de tacón, es recomendable que no tengan más de 5 o 6 centímetros de alto. Pero si no puedes evitarlos, opta por los que vayan sujetos al tobillo, los que sean cuñas o tengan plataforma.

Masajea tus pies

Antes de ponerte unos tacones, puedes masajear tus pies y ejercitarlos. Lo recomendable es realizar estiramientos de la musculatura del pie y de la pantorrilla, pero también debes fortalecer el tobillo, el talón y los dedos.

Estos ejercicios pueden ser tan sencillos como hacer movimientos con las puntas de los dedos o coger objetos del suelo con los pies. Hazlo durante unos cuantos minutos cada día y notarás la diferencia.

Usa plantillas para tacones

Quienes utilizan a diario este tipo de calzado, buscan la manera de hacerlo más cómodo. En estas ocasiones, las plantillas y las almohadillas son los complementos ideales para la zona del talón y la planta.

Gracias a ellas, el peso se distribuirá mejor y su impacto sobre los pies será menor. Así, evitarás las rozaduras, que tardan días en desaparecer, aunque se apliquen cremas antiinflamatorias o especializadas.

Apósitos

Por último, si no has podido llevar a cabo ninguno de los consejos anteriores y estás leyendo este artículo porque tienes una herida, también hay una solución. Utiliza apósitos. En nuestra tienda online encontrarás diferentes apósitos que crearán un efecto barrera para que no te moleste el roce del calzado.

Con todos estos consejos, conseguirás que tus zapatos de tacón te resulten más cómodos y evitarás padecer dolor de pies al quitártelos.

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